Salsa Bechamel

Descubre cómo hacer bechamel

Salsa bechamel fácil

Salsa bechamel fácil

La salsa bechamel, también conocida como salsa blanca, es una salsa clásica espesa para todo uso, a base de mantequilla, harina y leche.

Cuando necesitas una salsa blanca y rápida, tu mejor opción es una bechamel. Lo mejor de ella es su versatilidad. Se puede añadir a la pasta, al pollo, al pescado, a las verduras ... es totalmente combinable.

La mejor parte es que la bechamel cambia el aspecto del plato y lo transforma en uno de alta cocina, como si lo hubiese preparado un chef profesional.

Cuando se trata de clásicos, no hay nada mejor que una salsa bechamel. Es muy fácil de hacer, tan sólo hay que calentar la grasa, añadir harina y verter la leche caliente, poco a poco, para que no se queme.

La salsa es la base de muchas recetas, como la lasaña, la crema de espinacas, los huevos rellenos o los canelones. Su textura cremosa la hacer perfecta para usarla una y otra vez.

Hay un montón de platos que funcionan a la perfección con una bechamel, pero mi favorito es un plato de macarrones con carne y bechamel por encima.

Anoche tenía huevos cocidos en el horno, y no estaba seguro de como iba a servirlos, hasta que vi una bolsa de setas. Rápidamente prepare la bechamel, le añadí unas setas por encima y un par de minutos más tarde tuve una deliciosa salsa para acompañar la cena.

Algunas personas añaden unos trocitos de cebolla muy fina a la mantequilla para que no se formen grumos. Es una buena idea, pero al final del día, cuando todo lo que quiero es cenar rápidamente, no estoy para esas cosas.

INGREDIENTES

  • 4 cucharadas de mantequilla
  • 3 cucharadas de harina para todo uso tamizada
  • 720 ml de leche caliente
  • 1 cucharadita de sal
  • Pimienta negra recién molida, al gusto
  • ½ cucharadita de nuez moscada rallada

Así se hace la bechamel fácil:

Comenzamos derritiendo la mantequilla en una cazuela a fuego medio.

Una vez que esté derretida y empiece a chisporrotear, añadimos la harina tamizada y batimos con el batidor manual hasta que todos los grumos hayan desaparecido y la mezcla adquiera un color marrón claro, (unos 5 minutos).

Añadimos la leche caliente poco a poco, y continuamos batiendo hasta que se empiece a espesar. Lo llevamos a ebullición y dejamos que cueza durante 8 minutos, o hasta que se espese la salsa, revolviendo constantemente.

Lo retiramos del calor, añadimos la sal, la pimienta y la nuez moscada. Probamos por si si hay que rectificar de algo y lo retiramos hasta que lo vayamos a usar.

Si no la vamos a usar de inmediato, es mejor que la cubramos con una tapa o papel de aluminio, para que no se empiece a formar la costra por encima.

Es rápido y lo podemos congelar fácilmente. Tras la descongelación, tiene un aspecto granulado y poco apetecible, pero resiste la tentación de tirarlo a la basura y vuelve a calentarlo a fuego lento. Remuévelo con frecuencia y la salsa se convertirá enseguida en una masa brillante y espesa.

Tiempo de preparación: 5 minutos. Tiempo de cocción: 20 minutos. Tiempo total: 25 minutos