Salsa Bechamel

Descubre cómo hacer bechamel

Bechamel sin grumos

Bechamel sin grumos

Esta receta de bechamel está especialmente testada para evitar la formación de los odiosos grumos. Es sencilla, rápida de hacer, y con un sabor maravillosamente delicado.

Probablemente la bechamel sea la más versátil de todas las salsas, se puede hacer de mil maneras diferentes, pero todas tienen la misma esencia.

La bechamel es la salsa que todos los cocineros tienen en su recetario, y todos tienen algún truquito para hacerla a su manera.

Es considerada una de las "salsas madre" de la cocina francesa e italiana, ya que constituye la base de otras salsas clásicas como la Mornay, la Nantua, la mostaza, la Soubise, y otras más.

Goza de una larga historia desde su invención hace siglos. Originalmente era conocida como "balsamella" (en italiano), pero el nombre por el que se la conoce más comúnmente es "bechamel", llamado así por el marqués de Béchameil, mayordomo del rey Luis XIV.

La salsa bechamel es atemporal y se disfruta tanto en las más rústicas cocinas, como en los más lujosos restaurantes.

Ingredientes para 6-8 raciones:

  • 65 gr de mantequilla sin sal
  • 50 gr de harina de trigo (tamizada)
  • 720 ml de leche entera caliente
  • 1y ¼ cucharaditas de sal
  • ½ cucharadita de nuez moscada recién molida

Cómo hacer la bechamel sin grumos en 5 minutos:

  1. Derretimos la mantequilla a fuego medio. Cuando esté caliente, añadimos la harina tamizada y utilizamos un batidor de varillas para mezclarlo todo. Lo más probable es que se forme una pasada semi líquida y vaya adquiriendo un color marrón claro.
  2. Lo dejamos que se fría en la mantequilla durante 2 minutos, removiéndolo continuamente hasta que coja un color dorado.
  3. Añadimos poco a poco la leche caliente, sin dejar ni un segundo de remover para evitar que se formen los temidos grumos, hasta que la salsa esté suave.
  4. Lentamente, lo llevamos a ebullición, bajamos el fuego y dejamos que se cocine a fuego lento durante 10 minutos hasta que espese, revolviendo con frecuencia para evitar los grumos y que se queme.
  5. Cuando esté espeso, es el momento de sazonarlo con sal y nuez moscada. Removemos para que se integren y probamos para ver si está sazonado a nuestro gusto.
  6. Lo cocinamos a fuego lento durante un minuto y lo retiramos del fuego. (Si la salsa está demasiado espesa, agregamos un poco de leche.)

Nota.

Si vemos que ni así evitamos que se formen grumos, podemos pasar la salsa por la batidora. Así eliminarás por completo los grumos.

A los cocineros se les enseña a hacer bechamel en tres espesores distintos. Una bechamel fina se utiliza a menudo como base para sopas cremosas, mientras que una bechamel espesa es lo que se utiliza en los soufflés.

Un espesor medio es lo que utilizamos en esta receta, que es mucho más versátil y se utiliza como salsa en sí misma o como base para otras salsas. El espesor de la bechamel se determina por la cantidad de harina utilizada (y la cantidad de mantequilla se ajusta en consecuencia).