Salsa Bechamel

Descubre cómo hacer bechamel

Bechamel ligera para canelones

Bechamel ligera para canelones

Hay diferentes texturas que se pueden conseguir en una bechamel. Puede ser más consistente para hacer unas croquetas o un relleno, o más ligera para cubrir unos canelones, una lasaña o unas berenjenas.

En esta ocasión vamos a elaborar una bechamel más ligera o líquida, para utilizar como salsa que cubre unos canelones ( cualquier otra preparación). La clave de la consistencia es la proporción entre el roux (la mezcla de mantequilla y harina) y la leche.

Generalmente la proporción para una bechamel normal es 90 gr de mantequilla + 90 gr de harina por cada litro de leche. Y por eso, como necesitamos que sea un poco más ligera para que resbale bien, reducimos ligeramente la cantidad del roux.

Estas cantidades se pueden adaptar para conseguir la textura que queramos, dependiendo de la preparación que hagamos.

Ingredientes necesarios para hacer la receta

  • 1 litro de leche entera
  • 80 gr de mantequilla
  • 80 gr de harina
  • Sal y pimienta negra molida, al gusto
  • Una pizca de nuez moscada (opcional)

Preparación

En un cazo a fuego medio-bajo, calentamos la mantequilla hasta que se derrita por completo. No lo ponemos más caliente porque la mantequilla se quema enseguida, más rápido que el aceite, y no queremos que eso ocurra.

Agregamos la harina y lo removemos con unas varillas, hasta que esté completamente integrada. Sin parar de remover, dejamos que se cueza durante 1 minuto para que no sepa a crudo.

Calentamos la leche justo hasta antes de que hierva, y la tenemos preparada.

Después del minuto de rigor, vertemos la leche caliente de una vez, que es el truco para que no salgan grumos, y continuamos removiéndolo con las varillas, durante 5 minutos, hasta que la salsa empiece a espesar.

Hay que tener en cuenta que la salsa se sigue espesando una vez que se vaya enfriando, por eso hay que retirarla del fuego un poco antes.

Cuando tenga la textura que queramos, lo retiramos del fuego y lo ponemos a punto de sal y pimienta, y le añadimos un poco de nuez moscada, que siempre se utiliza en la receta tradicional.

Ya tenemos nuestra bechamel lista para verterla sobre un plato de canelones.

¿Cómo utilizar la bechamel?

Esta salsa es una buena base para salsas cremosas. Se utiliza a menudo en gratinados como los macarrones con queso, verduras gratinadas como la coliflor, y forma la base del soufflé de queso clásico.

La bechamel puede aromatizarse con algunas especias o hierbas frescas.