Salsa Bechamel

Descubre cómo hacer bechamel

Bechamel con ajo

Bechamel con ajo

La salsa bechamel no tiene ningún misterio, consiste en un poco d mantequilla, harina y leche, pero aún así, es una de las mejores salsas que hay.

Es una buena idea aprender cómo hacer esta simple salsa, ya que es la base para otras salsas y se puede utilizar en muchas recetas diferentes.

Una salsa bechamel básica simplemente se sazona con sal, pero yo voy más allá y añado ajo en esta receta, porque me encanta el ajo.

Si prefieres que no sepa a ajo, puedes omitirlo sin problemas. Pero si como a mi, te encanta el ajo y todo lo que sepa a ajo, te va a encantar esta versión particular de la bechamel.

Hay que dorar el ajo en la mantequilla, pero tener cuidado de que no se queme, algo que ocurre con mucha facilidad si no estamos vigilándolo.

Dale el sabor que prefieras con unas hierbas aromáticas y las especias que quieras y tu salsa bechamel ya estará lista para degustar en cualquier plato.

También me gusta añadirle mi queso favorito (cheddar, edam, gouda, etc.) y verterlo sobre los macarrones.

Ingredientes que vamos a utilizar:

  • 4 cucharadas de mantequilla sin sal
  • 1/2 cucharada de ajo recién picado
  • 30 gramos de harina de trigo
  • 480 ml de leche entera, a temperatura ambiente
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimienta de cayena
  • 1 cucharadita de tomillo fresco

¿Cómo hacer una bechamel con ajo?

Muy fácil, derretimos 4 cucharadas de mantequilla en una cazuela a fuego medio-bajo. Si quieres que tenga un color muy blanco, no dores mucho la mantequilla.

Añadimos el ajo picado y lo cocinamos durante 1 minuto, hasta que el ajo empiece a oler, pero con cuidado de que no se queme.

Agregamos la harina tamizada y batimos con unas varillas hasta que se mezcle todo perfectamente. Sin dejar de remover, dejamos que se cocine otros 5 minutos más.

Lentamente, añadimos la leche sin dejar de remover. Yo añado aproximadamente la mitad, espero a que se espese, y voy echando gradualmente hasta lograr la consistencia que quiero.

Lo sazonamos con la sal, la pimienta cayena y las hojas de tomillo y dejamos que se cocine a fuego lento hasta que la salsa se espese. El engrosamiento de la salsa llevará unos 5-10 minutos. Prueba y ajusta las cantidades de sal y pimienta si es necesario.

¡Y ya esta listo!

Lo mejor es hacer lo último la bechamel, para verterla directamente sobre el plato. Si la dejamos apartada, además de quedarse fría enseguida, se empezará a formar una capa en la superficie que no es muy agradable.

Se puede conservar tapada en la nevera por unos días.